Según tengo entendido, todo se centraba en mi, tanto que yo no quería ni que mi madre fuera a trabajar. Por lo visto tragaba como cual trituradora y no era fácil alimentar a un bebé que comía como tres. Imaginad la cara de mi madre cada vez que había que cambiarme el pañal. Cara de susto por lo que guardaba dentro. Dejemos volar la imaginación...
Que por cierto, los pañales no eran como los de ahora de usar y tirar, y con mil productos para tener el culito suave, limpio y sin humedad. Eso sí eran pañales. De los de siempre. De tela y con 1.254.569.823 lavados cada uno. Si un bebé tuviera la consciencia de un adolescente pensaría: yo ahí no me cago ni aunque me paguen mi peso en monedas de chocolate y Kinder Buenos.
¿Os acordais de la famosa frase "tengo el culo pelado"? Pues la inventaron los bebés que usaban pañal de trapo.
El tiempo pasaba entre comilonas, cumpleaños, tartas enormes, familiares y hostias. Porque un niño sin darse hostias es como un coche que solo lo sacas los domingos a pasear, que se amaricona.
En el período de 6 años, creo recordar, y porque la marca es evidente, que me partí la frente rematando de cabeza el frigorífico; me tuvieron que dar un par de puntos en el labio inferior DE LA BOCA; me cosieron en la pantorrilla derecha porque una botella se empeñó en caerse y romperse aunque mi madre diga que se me cayó; creo que tuve rencor por lo del frigorífico y volví a perder la batalla contra él con su debida marca pero mas pequeña...y así alguna mas que mi madre se acordará mas que yo.
Pues eso, curtido bien desde el principio. Esas hostias te van preparando para las que luego te da la vida.
Hubo momentos apasionantes. Momentos como el de ir al "Circulo" que es como se llama en Cuba a ese sitio donde los padres se empeñan en llevar a los niños antes de pasar por el Colegio. Una especie de guardería y párvulitos a la vez. Apasionante. Apasionante para la madre. Un putada para los niños y mas para los que los cuidan.
Una putada porque si te toca un pieza como yo, que en vez de disfrutar el día y conocer gente, se empeña en llorar porque no quiere estar ahí, pues todo es mas difícil. Mas de una vez me han recordado esa etapa y no debió ser muy agradable mi paso por ese sitio. Vamos no me jodas, nací rodeado de tías, me merezco un harén no una guardería con 200 niños llorando, babeando, gritando, vomitando, haciendose pis y tirando del pelo al niño de al lado. Qué difícil es ser niño, por dios.
Pero entre todas estas cosas y años de experiencia en Cuba...tocaba irse a Valladolid.
Bendito el día en el que pasó eso. No digo esto porque tuviera consciencia de querer irme de Cuba sino porque a día de hoy miro mi presente y después miro al pasado y pienso que no hubiera sido posible nada de esto. Gracias Viejo.
Salir de Cuba y entrar en España era como ir del bar de tu pueblo a la discoteca Ushuaia.
Salir de La Habana y entrar en Valladolid era como ir de La Comarca a Mordor. Eh, que no lo digo en plan que de miedo y asco, sino, que en La Habana la temperatura media anual es de 24 grados, sol con fuertes lluvias de vez en cuando, alta humedad y más cosas que no voy a contar porque si no cuando vayáis no vais a descubrir nada nuevo. Y en Valladolid la temperatura media anual es de 12 grados, con fuertes nieblas, aire, humedad relativa y esas cosas que tanto nos gustan a los Vallisoletanos.
Vamos, en resumida cuentas, pasas del calor al frío en 9 horas de vuelo.
Afortunadamente para mi y mis padres, la guardería me pillaba debajo de casa!! Una putada porque si te piras las clases, la probabilidad de que sepan donde encontrarte a esa edad es bastante alta, bien sea tu madre o bien sea la profesora. Menos mal que a esas edades no piensas en pirarte las clases sino en ir a hacer el guaje con los demás, pintando, cantando, riendo, pegandote, jugando y esas cosas que hacen los guajes que van a la guardería. No como en el Círculo.
Eso si, era el mas mayor de edad de todos y el más grande, de tamaño, de todos. No hay nada mejor que nacer siendo un tio grande. ;)
Y como yo era un tio grande, me disfrazaba de pastor y no de ovejita. Me disfrazaba de Mosquetero y no de osito. Con dos cojones.
La banda sonora de esa época...la de cualquier niño.
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