miércoles, 12 de diciembre de 2012

A la Merced de....

Así era el nombre del instituto al que fui. Instituto de Educación Secundaria La Merced.
Cerca de la Plaza Circular. Cerca de la Plaza San Juan. Al lado del Colegio San José. En frente del Hospital Sagrado Corazón
Allí entramos en Tercero de la E.S.O. ya que no había sitio para tantos alumnos y nos dejaron haciendo y de la E.S.O. en el Colegio Federico García Lorca.

Ir del colegio al instituto es como subir de Segunda División a Primera. Es un salto importante para la educación, autoestima y vida de cualquier adolescente.
Pasas de ver el careto de los de siempre a ver el de cientos de personas nuevas. Pasas de ver a las chavalas de siempre que conoces desde 1º de E.G.B a ver las "nuevas chicas" del "insti". Pasas de ser de los chungos del colegio a ser de los nuevos del insti, vamos, que pierdes todos los galones y vuelves a ser soldado raso, con la evidente obligación de volver a ganarte los galones frente a los mayores del insti y poco a poco ir haciendote de los veteranos, con los años, claro.

Y es que entré en el instituto con las ganas de un debutante y se me fueron quitando esas ganas con el paso de los meses. Esas ganas se fueron disolviendo debido a las malas compañías; a la supremacía de profesores que se creían Hitler o Franco; a la edad del pavo real...en fin, un cúmulo de cosas que desembocaron en lo más trágico: repetir 3º de la E.S.O.

He aquí el típico ejemplo de que hasta que no te das la hostia, no abres los ojos, una vez mas.

Reconozco que al repetir curso las compañías cambiaron y eso me vino muy, pero que muy bien. Pasé de hacer 3º con un grupo de repetidores que la mayoría me sacaban 2 y 3 años, a hacer 3º "bis" con un grupo que eran todos mas jovenes 1 año y el 90% de ellos sacaban excelentes notas. (Un saludo a todos chic@s, tanto los del primer año como los del segundo).

Pasé de suspender 7 u 8 asignaturas, de 11, a suspender sólo 2. Me centré en las clases, atendía, me esmeraba en los trabajos y por supuesto, no me piraba clases. Bueno, sólo un 5%. En dos años!
Jugaba en el equipo de fútbol sala junto a antiguos compañeros de colegio y nuevos compañeros de instituto. Ganamos alguna liga y torneos. Hasta fui entrenador de los cadetes de fútbol sala una año, ganando la liga y quedando segundos en el Torneo de Ligas de Valladolid!
No era el mas aplicado de clase pero tenía mis especialidades como todos los alumnos. Esas eran Historia, Biología, Química, Informática y como no, Educación Física. ¿He dicho música? No! No lo he dicho. La razón era que la profesora, para mi y para el resto, era malísima. Para mi parecer, no sabía controlar una clase y lo peor de todo es que pasaba olímpicamente de dar clase. Pero cuando había los típicos exámenes de flauta, exámenes de historia musical, etc....Aprobaba. Sí, sin hacer ni caso en clase, aprobaba una asignatura, por aquel entonces, muy innecesaria para mi.
La informática, venía en vena desde pequeño, así que otra asignatura que aprobaba con sobresaliente. Cuando la gente de clase estaba aprendiendo a hacer un "copiar y pegar", yo ya estaba mandando mensajes a otros ordenadores en red. Otros vacilaban con las matemáticas. Yo con los PC's.

Ufff...matemáticas y física. Son las típicas asignaturas que cuando reparten los puestos de profesor, se las dan a los mas jodidos. No de la cabeza, sino, de carácter!! 
El de matemáticas, mano derecha de cualquier dictador. La de física y química era como la señora Angela Merkel de hoy en día. No físicamente, sino, una calladita de narices, muy tranquila y serena, pero metía unas hostias como panes y no a la economía, sino, a las notas.
eso si, la susodicha flipaba cuando veía mis "treses y cuatros" en física y luego veía mis "ochos y nueves" en química.

Sólo de un profesor algo. El de Educación Física. Mauro!!!! Saludos fenómeno!!! Eras un crack!.
Del resto la verdad es que no tengo ni la mas mínima idea de dónde están o de si siguen allí o qué ha pasado con ellos. Algún día espero saber algo de alguno de ellos para poder darles las gracias a algunos y a otros para decirles: ¿ves? No soy un desastre como tú decías.

Esto que voy a decir, jamás me costará reconocerlo.
¿Sabéis por qué un chaval que suspende casi todo y repite curso pasa a no volver a repetir y sacar notas medias de entre 6 y 8, a convertirse en casi un ejemplo y a superarse en cada trimestre?
POR SUS SANTOS COJONES como diría el de "Los Hombres de Paco". Atended...

Señor psicólogo del Instituto La Merced de Valladolid...¿se acuerda usted cuando el primer año de tercero, a los que suspendíamos casi todo o todo, nos llevaban ante usted para recibir sus magnificas charlas de motivación?
¿Se acuerda usted qué me dijo en la última charla? Yo sí.
Usted me dijo que era un chaval sin futuro, de esos que jamás en la vida íbamos a llegar a nada y que era imposible que yo acabara los estudios ya que alumnos como yo acabamos trabajando de cualquier cosa o siendo delincuentes.
¿Qué has dicho? ¿Has dicho "imposible", cabrón? ¿Me has llamado qué? ¿Delinqué?
Pese a sus duras palabras sólo puedo decirte una cosa valiente psicólogo de los cojones: GRACIAS.
Me abriste los ojos y me recordaste una vez mas lo que para mí HOY, y desde aquel día, es:
--------> MI FILOSOFÍA DE VIDA.
Nunca, jamás, en tu vida me vuelvas a decir que no puedo conseguir algo, que no puedo hacer algo o simplemente no me digas que algo es imposible. Nunca. ¿Te ha quedado claro?. 

Mi estancia en el IES La Merced duró hasta 1º de Bachillerato. Ahí fue cuando mi padre me dio la oportunidad de hacer la carrera de informática pasando por alto lo que quedaba por venir de Bachillerato y Selectividad. Gracias, una vez mas.

Pienso que en un instituto es donde se forja el carácter y forma de ser de una persona, o por lo menos es lo que me pasó a mi. 
En el colegio disfrutas de tu infancia y crecimiento, sin saber lo que te depara la vida.
En el instituto recibes los primeros palos de tu vida que se mezclan con la adolescencia y crecimiento de todos los sentidos, emociones y hormonas.
En la universidad o en la vida laboral (hay gente que deja de estudiar muy joven, ya lo sabéis) perfeccionas todo lo que te has curtido en el instituto. En este paso, ya no tienes arreglo. Ya casi se ve como es una persona o cómo va a ser.
Si en el instituto has espabilado a tiempo, las hostias no te duelen tanto después o por lo menos las ves venir estando preparado, cuando las ves venir.
Hablo desde mi persona y forma de ser. Si en este mundo existen 6.973.738.433 millones de habitantes,  ya sabéis cuantos tipos de personalidades existen.
La persona es como un diamante en bruto que con el paso del tiempo se va puliendo y va mostrando cada una de sus caras, defectos, perfecciones y su valor.

Hablando de diamantes y ya habiendo mencionado mi actitud frente a ciertos comentarios, no se me ocurre nada mejor que estos dos vídeos.
Saludos, ritmo y groove.





¿Queda claro no?






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